Peces


Maneja tu ratón sobre el fondo marino y los peces seguirán a tu flecha por todo el fondo marino, pica, para dales de comer a nuestros peces que están hambrientos, y veras que con ayuda de todos, haremos que los peces crezcan.
Como darles de comer:
Pica con el botón izquierdo del ratón sobre algún lugar de dentro del fondo marino, y les darás de comer. ¡Gracias por tu apollo!

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La música de miedo la podéis oír mientras leéis el blog, le da mas realismo, XD o eso creo yo jaja

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miércoles, 23 de noviembre de 2011

History Of Zombies Capitulo 7. ¡Nos vamos a Nottingham! Parte 2

- ¡Sssssssh! Cálmate chico.
- ¡Como quieres que me calme, si estoy asustado!
Le dije yo a Carlos. Carlos se puso la mano en la cara disgustado y suspira.
- A ver, a ver, ya hemos llegado ¿no? hay pocos caminantes, y sera fácil entrar en la Academia y coger las armas
Me dijo Carlos.
- ¿ Fácil?.... ¿¡ FÁCIL!?
Le dije yo. Estamos escondidos detrás de un coche policía destrozado frente a las puertas de la comisaria, por el camino habíamos decidido ir a la comisaria, ya que estaba mas lejos, y necesitábamos armas para ir a el hospital, y encima de no tener casi balas, la entrada de la comisaria estaba plagada de esos seres, era imposible para mi entrar.
- ¡Venga vamos!
Dice Carlos señalando a la entrada, al parecer el tenia en la mano 2 bengalas, las encendió y las tiro a la izquierda, lo mas lejos posible de la entrada, luego encendió la otra y la lanzo en el mismo sitio, el ruido de la bengala les atraería al igual que la luz, aun que la luz no funcionaba de mucho, ya que era de día, rápidamente, Carlos se levanto y corrió  la entrada con su váter en la mano, y yo tras el con la pistola en la mano atento a lo que pasara, abrimos despacio los barrotes de la entrada, luego los cerramos y colocamos en este, un palo enorme de madera para que no pudieran abrir, suspiramos aliviados y nos miramos sonriendo.
- ¡SI! -¡SI!
Decimos los dos ala vez, nos dimos la vuelta y nos acercamos a la entrada, pero, algo gigantesco cae frente a nosotros antes de llegar a la entrada, era un monstruo horrible, tenia un ojo cerrado, era negro, con un trage extraño, su cuerpo era tan duro como la piedra, mientras que por los hombros, codos y rodillas, habían una especie de tubo de color purpura, parecían, ¡sus venas!, su boca era grande, mostrando sus dientes empapados en sangre, en su mano derecha poseía una ametralladora, y en su izquierda un bazooka.
- ¡O dios mio!
Dije yo retirándome un poco de aquel gran monstruo, el monstruo se acercaba a mi, cada paso hacia temblar el suelo. Se acercaba mas y mas a mi mientras decía:
- ¡STARK!
El monstruo eleva su puño, intentando darme un fuerte golpe de arriba abajo con su puño serrado sujetando su arma, rápidamente, Carlos salta sobre mi tirándome y echándome de la trayectoria del golpe de aquella bestia.
- ¡Corre!
Me dice Carlos.
- ¡Vete rápido!
- ¿¡Pero y tu!?
Dije yo preocupado y asustado.
- No te preocupes, me encargare yo de esta bes...
Carlos, resibio un fuerte golpe de aquella bestia estampandolo contra los barrotes. La bestia se acercaba a el a paso lento, pero, el ruido del golpe de Carlos hiso ruido, haciendo que los zombies se agarraran de sus brazos y piernas atra vez de los barrote, intentaban morderle, pero no podían ya que entre los barrotes no cabían su cabeza, yo lo que hice fue huir y entrar dándole un portazo a  la puerta de la comisaria, la cerré rápidamente, y busque algo, vi un hierro, parece ser que estaban arreglando la Academia, cogí el hierro y lo puse en la puerta para que aquel monstruo no entrara, luego, asustado, me retire, no me di cuenta que habían unas escaleras y, cai, por suerte, solo eran 3 escalones pequeños, cuando me gire en el suelo y vi como era la academia por dentro me quede asombrado, estaba todo limpio, solo un poco de sangre por las paredes, las puertas estaban agarradas con madera y tachas, menos una que era grande y estaba al fondo a la derecha, en medio de aquella gran sala, se encontraba una estatua enorme de una diosa y detrás un mostrador, me pongo de pie y camino asombrado hacia el mostrador a paso lento y observando el lugar, no veía ningún caminante, era normal, ya que hoy, es Domingo y ayer fue sábado, no trabajaba nadie.

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